Una tarde un famoso y acaudalado abogado iba en su limosina cuando vio a dos hombres a la orilla de la carretera comiendo zacate.

Preocupado, ordenó a su chofer detenerse y bajó a investigar.

Le preguntó a uno de ellos:

- ¿Por qué están comiendo zacate, muchacho?

- No tenemos dinero para comida. - dijo el pobre hombre

- Tenemos que comer zacate.

Bueno, entonces vengan a mi casa y yo los alimentaré - dijo el abogado.

Gracias, don, pero tengo esposa y dos mocosos conmigo. Están allí, debajo de aquél árbol.

Que vengan también, - dijo el abogado. Volviéndose al otro pobre hombre le dijo:

- Usted también véngase, mi amigo

El hombre, con una voz lastimosa dijo:

- Pero, señor, yo también tengo esposa y SEIS hijos conmigo!

Que se vengan ellos también. - respondió el abogado…

Entraron todos en el enorme y lujoso carro, lo que no fue fácil, aún para un automóvil tan grande como la limusina.

Una vez en camino, uno de los pobres tipos miró al abogado y le dijo:

Señor, usted es muy bueno. Gracias por llevarnos a todos.

El abogado le contestó: -¡Nombre, no tenga pena, estoy feliz de hacerlo! Les va a encantar mi casa...

¡El zacate está como de metro y medio de alto!

Moraleja: Cuando creas que un abogado te está ayudando, piénsalo dos veces, porque de seguro te va a chingar !!!

Era Condorito alcalde de Pelotillehue y es invitado por el director de la orquesta sinfónica a un concierto de música clásica...

Al llegar, es recibido por el Director de la orquesta:

- Muy estimado, señor alcalde, Condorito, que bueno que haya usted venido. Hemos preparado música de todos los autores italianos en honor a usted. Así que dígame, ¿De qué autor le gustaría que tocáramos para usted?

Condorito, que no sabe nada de música clásica se voltea a consultarle a su asesor (Garganta de lata):

- Garganta de lata - susurra - dime el nombre de un autor clásico italiano para que el director no crea que soy bruto...

Y la respuesta llega:

- Verdi - sentenció Garganta de lata - Verdi es un autor clásico italiano, pídele una de Verdi

Emocionado el alcalde Condorito se voltea al director y con aire de suficiencia le dice:

- Verdi, señor director, que su orquesta toque algo de Verdi...

- Oh! excelente elección, muy refinado, señor alcalde - dice el director - pero dígame, ¿qué pieza de Verdi quisiera escuchar usted esta noche? Sólo pídamela que la orquesta se la dedicará con gusto.

A lo que Condorito responde:

- No podía ser más amable, señor director, que su orquesta toque el "Happy Verdi" por supuesto!!!